FOTÓGRAFO
DE UN PUEBLO. 1920 – 1950
Se
trata de la más exhaustiva exposición de la obra de Luis ESCOBAR (1887), uno de
los autores ya clásicos de la fotografía española, y seguramente el más
importante fotógrafo popular español de su tiempo. Nacido en Villalgordo del
Júcar, en 1920 se estableció en Albacete, iniciando pronto una incesante
actividad como fotógrafo ambulante, que le llevó a recorrer durante casi
cuarenta años los pueblos de La Mancha. Esta condición suya de ambulante en aquellos
años memorables, su excepcional capacidad para reflejar fielmente la realidad
que se presentaba ante el ocular de sus cámaras, sus dotes extraordinarias para
el reportaje y la composición de grupos, su cercanía con las gentes que
retrató, y su poderoso instinto para convertir sus fotografías en relevantes
documentos gráficos sobre la vida íntima y pública de la región, hacen de su
obra un deslumbrante fresco social de la España de su tiempo.
En
su apasionado afán por inventariar todos los órdenes de la vida popular,
Escobar mostró una inagotable tenacidad, que le permitió realizar una
formidable crónica gráfica y sentimental de la comarca, en un tiempo memorable
ya extinguido. El fotógrafo, que nunca se resignó a practicar las faenas
rutinarias de sus compañeros de oficio, pronto supo encontrar el modo de
reflejar los acontecimientos más sobresalientes de la comarca, ya fuesen hechos
luctuosos, inauguraciones, celebraciones religiosas, romerías, corridas de
toros o actos políticos. Realizó así cientos de imágenes que son otros tantos
documentos admirables de la vida popular de la España de su tiempo. En este
campo realizó Escobar algunas de sus mejores fotografías, como la de la
Agrupación Socialista de Villalgordo del Júcar (1925), las prostitutas del Alto
de la Villa (1928), Juan de la Cierva presentando su autogiro (1926), los
vendedores ambulantes de navajas (1923) o las imágenes de la vida cotidiana de
Albacete durante la Guerra Civil.
La
importancia extraordinaria de la obra de ESCOBAR le sitúa a la altura de los
más grandes fotógraf6s documentales de la historia, y su testimonio de las
gentes, las plazas, los caminos y los viejos oficios ya desaparecidos -
cómicos, apeadores, tratantes de ganado, vendedores ambulantes, afiladores -,
transciende el ámbito castellano
y español, para convertirse en un documento gráfico de interés universal. Un
carácter que pronto se puso de manifiesto, tras la publicación de algunas de
sus fotografías en el libro colectivo Retratos de la Vida (1980). Desde
entonces no ha cesado de crecer el interés por la obra de este fotógrafo
excepcional, por parte de los aficionados, historiadores y responsables de
instituciones culturales y museos. Esta exposición, que reúne por primera vez
la más exhaustiva selección de sus imágenes, responde a este interés general
por su obra, presente ya en las más importantes colecciones fotográficas del
mundo.
La exposición reúne 77 fotografías, de las
que la mitad son positivos de época realizados por el propio fotógrafo mediante
contactos directos de las placas de cristal. El resto son copias de gran
formato realizadas a partir de los negativos originales por el fotógrafo Juan
Manuel Castro Prieto. Un excelente catálogo realizado por Lunwerg Editores
ofrece la totalidad de las fotografías, además de decenas de elementos
iconográficos, un documentado texto de Publio LÓPEZ MONDÉJAR y exhaustivos
índices cronológicos y bibliográficos.
Publio LÓPEZ MONDÉJAR, autor del libro y
Comisario de la exposición, es el más importante fotohistoriador español,
y el descubridor de la obra de Luis ESCOBAR. Su libro, Retratos de la Vida
(1980) fue el primero en su género publicado en España. Desde entonces ha
desarrollado una gigantesca actividad en el campo de la fotohistoria, fruto
de la cual son obras ya clásicas como Crónica de la Luz. Fotografía en
Castilla-La Mancha (1984), Historia de la Fotografía en España
(1998), o Madrid, Laberinto de Memorias (1999). En 1989 inició la publicación
de su monumental tratología Las Fuentes de la Memoria, de la que han
aparecido los tres primeros volúmenes (1989, 1992 y 1996), traducidos ya a
varios idiomas. Su trabajo ha merecido importantes galardones como el Gran
Premio de Encuentros Internacionales de Fotografía de Arles (1996), el "Bartolomé
Ros" de Photo-España, a la más importante trayectoria profesional en
el campo de la fotografía (1999) o el Premio especial del Ministerio de Cultura
(1989 y 1998). Para realizar la presente exposición ha invertido más de diez
años siguiendo las rutas profesionales de ESCOBAR, durante los cuales llegó
a trabajar con miles de sus fotografías, procedentes de diversas colecciones
públicas y privadas, del fondo Escobar del Archivo de Castilla-La Mancha y
de la propia colección familiar de los descendientes del fotógrafo.